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BIENVENIDO AL CIELO

  • Dic 19, 2018

Tengo la esperanza que perder el Norte sea el primer pasito para encontrarse; transitar por lugares que nunca hubieras podido imaginar como los de tu propio corazón.

Tengo la esperanza que el mundo recupere un poco de fe y no me refiero aquí a ningún tipo de doctrina o creencia sino a la que nos lleva a ponernos la mano en el pecho para recuperar la fe en el ser humano. Ojalá que el combustible de ese órgano que dicen estar hueco fuera para todos el mismo, el amor. Y si así fuera… tengo la esperanza que lo hagamos siempre caso y tengamos el depósito a rebosar porque esa es la mejor manera de hacer de ese hueco nuestra vida y hacerte un hueco en la mía.

Tengo la esperanza que desaparezcan las fronteras que construimos con torpeza para que podamos entender la velocidad del músculo que late.

Tengo la esperanza que ese trayecto entre la retina y el corazón nos lleve a escaparnos ilusionados por la mirada y dirigir el vuelo hacia el optimismo.

Tengo la esperanza que cuando repleguemos las alas sea para disfrutar de una hermosa vista que se llama paz.

Esa es la fe que mueve montañas… no pierdo la esperanza.